miércoles, 13 de enero de 2016

¿Qué hago fuera del libro de texto? Proyectos escolares de investigación documental

nube de palabras
En el aula todo no es, ni puede ser, trabajar con los libros de texto. La escuela es algo más. La realidad y el mundo en el que vivimos no caben en dichos libros. Las inquietudes, curiosidades, intereses... de los chicos escapan a los márgenes de las editoriales. Debemos romper la rutina y la monotonía de los recuadros y ejercicios aislados. Debemos darle un sentido práctico al aprendizaje.

Por eso es por lo que desde hace años trabajo por proyectos en las aulas y con los alumnos. Considero que dicho enfoque activo del aprendizaje es una respuesta adecuada a la demanda de aprendizaje de competencias que nos hace la sociedad.

En una de las últimas orientaciones publicadas por el Ministerio de Educación en el 2015 (¡no salía de mi asombro al leerla! Creo que ahí se la colaron al ministro) -Orden ECD/65/2015, de 21 de enero- se describen en el anexo II unas "orientaciones para facilitar el desarrollo de estrategias metodológicas que permitan trabajar por competencias en el aula". Y lo cierto es que creo que son las mejores que se han publicado en años por parte de nuestros responsables educativos si queremos implementar respuestas educativas acordes a las competencias acordes a desarrollar en las aulas del siglo XXI.

En dichas orientaciones se nos mencionan (no se profundiza nada), pero eso ya es mucho, cosas como:  
  • el papel orientador del docente para el desarrollo competencial, 
  • necesidad de enfocar nuestro trabajo a la realización de tareas, que no se habla de ejercicios;
  • atención a la diversidad mediante trabajo individualizado y cooperativo,
  • alumno activo y autónomo,
  • comprensión del objeto de aprendizaje, su utilidad y capacidad de aplicarlo en diferentes contextos;
  • metodologías activas y contextualizadas en situaciones reales para potenciar aprendizajes transferibles,
  • estructuras de aprendizaje cooperativo e interactivas, fomento del intercambio verbal constante;
  • aprendizaje por proyectos, centros de interés, estudio de casos, aprendizaje basado en problemas; pero principalmente, el trabajo por proyectos;
  • uso de portafolios e incorporación de las TIC,
  • fomento de la coordinación entre docentes sobre metodologías en base a reflexiones comunes y compartidas.
Como vemos, se introducen conceptos nuevos en la escuela tradicional y se destacan algunos que ya se estaban aplicando en muchas escuelas -pero de manera minoritaria- y con algunas miradas de extrañeza o recelo por parte de padres o compañeros.

En esta línea va el enfoque que aplico en mi aula y en cuyo blog "Con lápiz y tizas" recojo mis experiencias y los proyectos desarrollados con los alumnos. Seguro que con muchas posibles mejoras. Pero cierto es que ha surgido de un proceso de formación rigurosa -un postgrado y unos cursos específicos sobre aprendizaje basado en proyectos-. También de leer y aprender de otras compañeras como Rosa Piquín (Oviedo), Glòria Durban (Barcelona) y Ana Cid (Málaga). Y, por supuesto, de poner en práctica inquietudes profesionales y todo lo asimilado en el aula, con mis alumnos y sus familias.

De ahí surge la siguiente presentación. Este jueves, en la sesión del Grupo Cooperativo de Bibliotecas Escolares en Red de Albacete, la comparto con mis compañeros de formación docente. Espero sus sugerencias, interrogantes, cuestionamientos y aportaciones. Con ello, seguiremos aprendiendo.



Parte de dicha presentación ha sido utilizada también para participar el pasado mes de octubre en el Congreso Iberoamericano de Bibliotecas Escolares #CIBES2015, celebrado por la Universidad Carlos III de Madrid y que se puede consultar aquí a la espera de la publicación de las actas finales.

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